Por: Julio Torres.
Para ayudar a las personas que sufren en la cama de un hospital debiera haber una forma de ayudar para que el sufrimiento resultara menor o por lo menos un tanto controlado.
He visto parientes y amigos que han sufrido mucho en el final de su vida, han estado atados a equipo médico para mantenerlos con vida y sin la posibilidad de manifestar su dolor.
Hasta que punto se vale prolongar una agonía, creo que sería estupendo crear un parque de los recuerdos, con arboles como de cristal y con todo el verde al máximo.
Con el fin de que el enfermo decida lo que prefiere, seguir viviendo como lo hace hasta este momento o imaginar un parque de los recuerdos que le permita ver lo que hizo bien y lo que no y después se le permita decidir que hacer.
No puede faltar el perfume del verano, habitado por todas las especies de pájaros que llenan el espacio con sus cantos que en momentos se antojan celestiales y libres como el viento.
La imaginación me conduce hasta mi niñez, en mi pueblo natal cuando mi madre me conducía a la escuela como si fuera el primer día de clases.
Veo a un anciano que dicen es mi abuelo, pero no lo conozco, aparentemente él será el encargado de cuidarme a la salida de la escuela porque nadie puede hacerse cargo de mí.
Ahora estoy en uno de mis trabajos, me sorprende la forma de viajar en el tiempo, pero acepto toda la información, mi esposa discute pero no entiendo porqué me hace tantos reproches.
Yo le explico que trabajo duro para conseguir los medios para el bienestar de la familia y todo hace suponer que no me entiende y mucho menos valora el amor que le tengo.
De momento la imaginación me traslada a la utopía de vivir en el mismo momento eventos presentes y pasados que sin lugar a dudas creo que esto solo es posible en un sueño.
Cuantas veces nos conducimos con nuestros padres de manera egoísta y si la posibilidad de dar marcha atrás se pudiera hacer realidad, cuantos daños podríamos reparar.
Muchas veces criticamos a nuestros padres porque se equivocan y no entendemos que hacen las cosas lo mejor posible, su actitud siempre es positiva, siempre buscan lo mejor.
No debemos olvidar que el amor de los padres es incondicional y la recomendación es tratar de vivir sin rencores, recuerda cuantas veces mostramos similitudes al papá, o la mamá en su caso.
Muchas veces lo que menos deseamos es parecernos a nuestros padres, pero sin remedio terminamos adoptando actitudes internas y externas totalmente parecidas a ellos.
Las imágenes fueron desapareciendo poco a poco y sin darme cuenta aparecí volando, con una sensación como la que se experimenta en un avión que lo hace por arriba de las nubes.
No me importó esta nueva experiencia, siempre estuve seguro de que mi imaginación en el sueño me conduciría a lugares y momentos mucho muy bonitos.
Mi parque de los recuerdos resultó maravilloso, mientras duró, lo disfrute muy bien, me sentía muy cómodo durante todo el recorrido, ¿será acaso que en realidad pude cruzar el pasado y ver el presente?
Un excelente negocio sería una máquina que nos mostrara el presente y el pasado así, por medio de un parque de recuerdos.
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